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MI NUEVO PADRE

Diciembre 2021

Autora: María Romero.

Cuando aparece la figura del cuidador como nuevo rol familiar, también se inician alteraciones emocionales en éste, ya que el núcleo familiar cambia radicalmente. Estas alteraciones suelen ir acompañadas con sentimientos de negación, tristeza, preocupación, vergüenza y en especial, de culpa. Esta última es difícil de identificar, ya que suele interpretarse como malestar o tristeza. Puede darse por situaciones reales donde la persona se siente culpable ante un hecho específico, suposiciones o pensamientos irracionales como: “Mi obligación es cuidarlo”, “Me cuidó él, ahora me toca a mí”, “Si yo no me ocupo de él, nadie más lo hará por mí”, “Soy un egoísta si pierdo el tiempo en mí”, “Solo yo sé cuidarlo”, “Es mi responsabilidad”, etc.

La culpa también aparece cuando el cuidador teme actuar en función de sus valores por miedo a ser juzgado por su propio entorno familiar. Estas creencias, sumadas a la experiencia de ver cómo nuestro familiar sufre un proceso de demencia o Alzheimer, genera un constante miedo que se transforma en culpa.

El presente proyecto es un desahogo y también una oportunidad para expresarles a todos aquellos que están pasando por lo mismo, a que no sientan culpa, a darles ánimo y decirles ¡No están solos!.

Aprovecho de expresarle a mi padre estas sinceras palabras que siento a diario:

“Papá, gracias por enseñarme a que siempre hay que hacer lo correcto, no sé si te acuerdas porque tu memoria ya no es la de antes. Pero no importa, yo lo hago por ti. Me acuerdo de todas las veces que has estado a mi lado, ayudándome a convertirme en la mujer que soy. Por eso te digo que ahora me toca a mí y también a mi madre, estar ahí, sostener tu mano y recorrer juntos este largo camino del Alzheimer, enfermedad que me da la oportunidad de devolverte la mano y todo lo que me has entregado a lo largo de estos años sin pedir nada a cambio.

Papá, haré todo lo posible por hacerlo bien, aunque de seguro cometeré errores. Algunas veces perderé los nervios y tomaré decisiones que quizás no entiendas y sean muy difíciles. Lo que puedo asegurarte es que nunca te soltaré. Y si llega el momento en que ya no te acuerdes ni de mi nombre, te seguiré recordando lo mucho que te quiero, porque el cariño no se olvida nunca”.

“Mi Nuevo Padre”
María Romero
mariarbphoto
Diciembre, 2021